Andrés Amado Zuno Arce

CÓMO SE CREARON LOS PROGRAMAS DE CURACIÓN (“MEDICINA PROGRAMÁTICA TERAPÉUTICA”)

Los elementos constitutivos de las células de los seres unicelulares reciben del ambiente influencias que modifican sus estructuras dañándolos y sucede lo mismo con los organismos pluricelulares. Me imagino a los primeros seres en el agua del mar y pienso en golpes del agua agitada durante una tormenta. (Ahora pienso que esas vicisitudes también pudieron originar los primeros seres pluricelulares, con el golpeteo se aglutinaron… upsss)

Seres unicelulares y pluricelulares en el transcurso de millones de años reaccionaron a dichas influencias ambientales aprendiendo a recuperar la normalidad de la función quedando grabados los fenómenos que sucedían en dichos procesos gracias a que una característica de la materia-energía es que tiene memoria.

Así pues, los programas de regeneración-curación de una célula a varias células hasta llegar a los más complejos se fueron estructurando en el transcurso de muchos millones de años poco a poco y son los que echan a andar reactivamente, los que procesan informática cibernéticamente aquellas terapias que pueden influir en los centros de control orgánico central, las “computadoras vivas”, el SNC-cerebro en los neuronados, el ápice de las plantas (Stefano Mancuso) y la membrana de las células (Bruce Lipton). Me refiero concretamente a la acupuntura la homeopatía la sialoterapia algunas naturopatías las psicoterapias y más.

LA CÉLULA ES COMO UN BEBÉ

Es de hacer notar que por desgracia la alopatía no tiene idea de la existencia de programas de curación porque su objetivo terapéutico no es el centro de control, el SNC-cerebro o sus correspondientes en las plantas y las células, sino la célula enferma y la salud y la vida misma de ésta depende de un ambiente que un centro de control maneja, no de sí misma, es como un bebé que necesita le den todo lo necesario para la vida –nutrientes, temperatura y más- y le quiten lo innecesario, la limpien. Curarla sin normalizar al centro de control es inútil. O casi.

Además la terapia de productos químicos por no estar dirigida al objetivo correcto, el SNC-cerebro no puede curar un sinnúmero de enfermedades entre las cuales se cuentan las que más daño hacen. La lista es larga. Mencionemos sólo unas: cáncer diabetes Párkinson disfunciones cardíacas… Entonces, ¿por qué pensar en programas terapéuticos si no los ven, como sí sucede en las terapias mencionadas? ¿Cómo analizar aquello que no existe ante sus ojos y que además niegan cuando otras terapias lo logran? No existe en la medicina un solo libro que trate los procesos curativos, un libro de Medicina Terapéutica, una cátedra de Medicina Terapéutica, una maestría… un doctorado… Hay en urgencias, medicina interna y más sobre lo que hay que hacer pero no lo que sucede, no se estudian los programas ni la esencia de la terapéutica programática.

En este contexto hay que recalcar que sólo aquellas terapias que influyen en los centros de control pueden curar. Las excepciones son influencias terapéuticas celulares de apoyo al SNC o que logran hacer reaccionar a dicho sistema central lo cual puede ser sin tener consciencia de ello, sin ser el objetivo terapéutico, sin querer. Y podemos suponer que sí sucede.